Tenía un cuaderno azul cobalto que se llevaba a todas partes. En el cuaderno había trozos de poemas, de citas famosas, de fragmentos de libros o canciones y diálogos de películas. Era un cuaderno en el que había cosas tristes, alegres, emocionantes,cosas sobre ella. Cosas sobre la vida. A veces le daba algo e miedo llevárselo a la calle, o escribir en él en algún lugar público. Era horroroso leer lo ya escrito en el metro o la biblioteca. No podía imaginar la tragedia que le supondría que le supondría el descubrimiento del cuaderno azul cobalto por un extraño. Y eso, eso era terrible. La libreta daba demasiada información sobre ella que sería raro no temer sobre esa posibilidad. Porque leyendo un poco entre líneas, alguien podría descubrir cómo destruirla.
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